Catherine y Contracorriente

Cualidades del hondureñ@, según Catherine: Creatividad. Visión. Resiliencia. Gente que tiene mucha esperanza.

Cuando Jennifer Avila le pidió a Catherine que le ayudara con un nuevo proyecto de periodismo llamado Contracorriente, Catherine no dudó en hacerlo. Al fin, en algún momento Catherine consideró estudiar periodismo y compartía con Jennifer una conciencia social arraigada en su amor por Honduras, el repudio hacia la desigualdad y la injusticia, y un deseo profundo de contribuir a crear un mejor país.  

Por meses, Catherine pensó que ella solo estaba ayudando a Jennifer; haciendo con levedad y sin expectativas aquello que sabía bien cómo hacer: planificar y sacar adelante proyectos. Se reunían como voluntarias en las oficinas que un amigo les prestaba. A los cuatro meses de su primera conversación lanzaron la página web del proyecto. Dos meses después auto-financiaron su participación en el Foro Centroamericano de Periodismo en El Salvador para presentar su proyecto. Tres meses después del viaje recibieron su primera subvención.  

Sin embargo, fue hasta en el 2017, cuando Jennifer le mostró la escritura de constitución de Contracorriente - en donde Catherine aparecía como socia fundadora - que Catherine finalmente entendió que a sus 26 años había fundado un medio digital de periodismo de profundidad, mismo que hoy está bien establecido y ha sido galardonado a nivel internacional por contar la realidad de Honduras y de la región. Su sorpresa continúa siendo muy sentida, pues, en sus palabras: “¿Quién piensa que una joven mujer va a terminar siendo dueña de un medio de comunicación en un país donde los magnates hombres adinerados de toda la vida son los que tienen todo el monopolio?"

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La historia de Catherine inicia con una niña curiosa y determinada a quien le encantaba explorar todo lo que ahora entiende ser publicidad. Jugar a tener un restaurante con sus primos y hermana, por ejemplo, significaba que debían primero pensar en el logo, la factura, el rótulo, y el diseño de los manteles, antes incluso que preparar la comida. Si jugaban al teatro, ella hacía los boletos y se los vendía a los tíos y a los vecinos. Ante la queja de los primos y de la hermana "¡Catherine, jugá normal!'', ella respondía con genuino asombro "¡pero es que esto es jugar!"  

Desde los 16 años planificó su vida hasta los 28. Su meta era ser una ejecutiva famosa de la publicidad. Su plan: “Voy a estudiar comunicación y publicidad. Me voy a graduar en tres años de la universidad, a los 19. Luego empiezo a trabajar. Cuando llegue a la agencia de publicidad voy a haber pasado por todas las disciplinas de comunicación. A los 28 tengo que ser alguien en la publicidad."  

Desde sus años como universitaria Catherine trabajó inicialmente como voluntaria y luego como empleada de la organización sin fines de lucro, Fundación Llaves. Ahí se involucró en proyectos que abarcaban todas las disciplinas de comunicación y además cultivó su pasión por los temas de justicia social. 

Ese trabajo le permitió cimentar la confianza en sí misma y profundizar en sus habilidades en comunicación, publicidad y relaciones públicas. Cuando tuvo miedo de dirigirse a una multitud que se reunía frente a ella en el Parque Central de San Pedro Sula y su jefa le recordó que para lograr cosas grandes debía hacer cosas que le daban miedo, Catherine subió al escenario, se dirigió al público, y extendió así su esfera de confort.  Así fue también que cuando su abuelo, el fundador de Calderón Publicidad, le pidió que manejara la administración de la empresa, Catherine otra vez se enfrentó al miedo y otra vez ascendió. 

Cumplió el plan que había trazado a los 16 años, a excepción de que fue a los 22, y no a los 28, que alcanzó ser alguien en la publicidad.

Contracorriente

Contracorriente no es un medio periodístico como cualquier otro: no busca solamente informar. Su meta es vincular la parte periodística con la audiencia, ofreciendo a la audiencia un espacio donde hablar de sus vivencias, con una guía editorial. Su apuesta es “por la comunicación transmedia para llegar con nuevos contenidos que nos ayuden a cambiar la realidad contándola, analizándola e incomodando a quienes tienen el poder.” 

Desde su origen en 2017 han informado sobre la cotidianeidad hondureña. Sus especiales han marcado el curso del país y de la región, como lo hicieron mediante su especial Jungla Electoral durante las elecciones del 2017 y las más recientes en el 2021.  A nivel regional, han desarrollado especiales con reconocimiento internacional como Tierra de Resistentes, Transnacionales de la Fe y Pandora Papers.

Actualmente, apenas cinco años después de haberse constituido como medio, el equipo de Contracorriente está conformado por 18 empleados y varios voluntarios en diferentes lugares del país y fuera de él. La mayoría tiene entre 20-26 años y a todos les motiva contar bien la historia del país. 

En el 2021 el equipo recibió el prestigioso NED Democracy Award, otorgado por la organización estadounidense National Endowment for Democracy (NED), por sus esfuerzos para promover la democracia, el estado de derecho, la rendición de cuentas y la transparencia en la región. En el 2020, recibieron el premio Lasa Media Award, como reconocimiento de las contribuciones periodísticas de largo plazo al análisis y debate público sobre América Latina en los Estados Unidos o en América Latina, así como al periodismo de vanguardia. 

Como Directora de Desarrollo, Catherine se encarga de hacer gestión de fondos y lidera todas las unidades de negocio, como la venta de servicio a través de Salmón Digital (la agencia de comunicaciones) y La Nave (la escuela de periodismo de transmedio que busca crear una nueva generación de periodismo de investigación). 

Sobre Honduras

Para Catherine, la visión más bonita de Honduras es una donde no hay tanta desigualdad y donde hay más y mejores oportunidades para todos. Un lugar donde las personas tienen más salud emocional, confían más en sí mismas y tienen la certeza de que pueden aprender lo que deseen. Considera que con mayor educación la población podría ser más consciente de lo que necesitan, y a partir de eso, podrían exigir más sus derechos. "Pedir derechos no es ser revoltoso. Se trata de ser tratados como deben ser tratados." 

Catherine siempre ha pensado que en Honduras se pueden hacer grandes cosas y que aquellos que se quedan en el país tienen una gran responsabilidad. Indica, "muchas veces pensamos que afuera vamos a hacer algo cuando aquí no lo hemos intentado. La gente que se queda da esperanza a los que vienen atrás. Quedarse es una gran apuesta…me costó mucho entender que somos necesarias [como referentes e informantes] para otras personas que están afuera."

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El camino de Catherine no ha sido siempre fácil. Entre los años 2014 y 2015 tuvo un rompimiento amoroso y murieron su abuelo, su padre, su tío, y su perra. El duelo le llevó a una tristeza profunda en la que llegó a cuestionarse a sí misma. Perdió su rumbo, mismo que solo logró encontrar al involucrarse en el movimiento social de los indignados (movimiento mundial generado desde las redes sociales que en Honduras fue propiciado por el saqueo del Instituto Hondureño de Seguridad Social). Tuvo lo que ella refiere como un despertar de conciencia. Activó su "yo" de indignación  y empezó a reconocerse como sujeta política. Se dió cuenta que hasta entonces había planificado su vida para sí misma y la situación del país le motivó a encontrar sentido en hacer para los demás. 

Fue en ese momento, durante su participación en el movimiento de los indignados, que una periodista les contactó para saber más sobre el movimiento social. La periodista se llamaba Jennifer Avila. Y el resto, el resto es historia. 

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Consejo de Catherine: 

  • "Todo lo que haces, tenes que hacerlo con amor."

  • "Para las chavas hondureñas: Hay oportunidad de hacer algo social incluso cuando trabajamos con corporaciones. Solo es que querramos."

  • "Lean. De todo. No solo lo académico."

Catherine tiene 32 años. Nació en Santa Rosa de Copán y llegó a SPS a los dos años. Cuando descubrió que el lugar de nacimiento no impide ser alcalde en dos ciudades pensó: "ah, pues bien puedo." Se graduó del Colegio María Auxiliadora de San Pedro Sula a los 16 años. Le gusta lo pop, desea ser artista,  y sigue siendo parte de la Junta Directiva de Fundación Llaves. 

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